No recuerdo quién se la habrá dado a mi prima, pero una vez que le dije que ella no jugaba mas con nosotros (la muñeca pelona); me miró con suspicacia y luego ella y mi hermano me persiguieron por años a través de la casa agitando a la muñeca pelona.
Todavía a los 10 años me daba miedo la muñeca y no la toleraba cerca, luego se perdió por eoes hasta que hace poco volvió a resurgir con un movimiento masivo del mobiliario de la casa. Existía!, la ví, tan inerte como seguramente siempre fué. Pero en esos años hubiera jurado que seguro guardaba algún diablo de la mesopotamia.
En aquellos días de mis 10 años no podía quedarme solo en un carto oscuro y mi hermano mas grande no me bajaba de marica. Aunque haciendo memoria quizá se debía a las revistas esotéricas que solía comprar.
Año Cero, una publicación española que vendían en México por aguna razón. Alguna vez llegó una a mis manos y de ahí las compré fielmente por varios años. Curiosamente repasaban de agún modo todos los temas esotéricos por haber y luego volvían empezar el ciclo, yo lo noté hasta el 3er ciclo.
El primer ejemplo las pirámides de la Luna, el Dossier de Ovnis (no sabía que significaba dossier y pensé que era un libro anexo y hasta reclamé al vendedor) con imágenes impactantes (literalmente) de un asustado Travis Walton (El abducido mas famoso del mundo) con un garrote y tres pequeños seres grises de gran cabeza, pero inexpresivos que se le acercan con las manos dirigidas a el.
O el de los fantasmas, que narraba la historia de "un ser de luz" que se aparecío a dos chicas españolas que compartían depa (piso) y que quemó una de sus paredes.
El fin del mundo, las profecías, el priorato de sion, viajes astrales, comunicación con los muertos por medio de los espejos y donde el Dr. Raymond Moody, gran eminencia en el mundo paranormal, decía el método para poder verlos (ese me hizo andar con cautela con los espejos un rato).
O el de la Ouija, con la historia de como 6 jugadores preguntaron la resolución de una super ecuación matemática irresoluble y como el espíritu la resolvió, pero en posteriores sesiones destruyó la casa, medio mató a un culero e hizo que cuando iban a bajar por el elevador, las puertas de este se abrieran pero al vacío.
El círculo mágico de Sir Winston Churchill (el ministro no el restaurante), vampiros, reencarnaciones y uno de los mejores que era Terrores Nocturnos: Apariciones de seres sobrenaturales cuando la gente duerme.
Tal vez pensándolo buena parte de la atracción era lo elaborado de la revista y las imágenes originales e impactantes que solían poner, pues alguna vez llegué a buscar revistas mexicanas de ese estilo y en calidad de impresión, edición y diseño eran un asco.
En esos días no existía tercer milenio y saber que había autopistas en la atlántida sumergida era impresionante. Pero dormir por las noches era un reto si pensaba en lo que leía durante el día.
Por esas fechas compraba a la par la revista de Conozca Mas de "divulgación científica", que me gustaba menos porque no era tan interesante como la otra y era mas fea estéticamente hablando. Irónicamente la primera la compré por el encabezado que decía "Este si es un OVNI, acepta un científico" y la portada eran 3 puntos de luz en un fondo negro.
Por años ambas coexistieron en paz, cada una con sus rollos, hasta que con el tiempo, oséase cuando entré en la adolecencia y por el 3er ciclo del Año Cero se acabaron las revistas. También porque alguien sin saberlo se encargó de darle un ínfimo golpecito a mi brújula que poco a poco cambió de señalar la metafísica por la física, irónicamente el peor profesor de física del mundo, para enseñar por lo menos; pero increiblemente bueno para inspirar.
Hoy en día me puedo jactar de haber sido ufólogo, cazafantasmas, jugador de ouija, lector de runas, quiromántico, cartomántico y tarotista.
Así que acabé por cortarlas con Crowley y pegarlas con Descartes y los monstruos se fueron pero me dejaron un buen sabor de boca.
