Sunday, February 22, 2015

4713 El Año de la Cabra

Hace poco mas de un año tuve la suerte de tener al alcanze los amuletos de jade en un el templo de los 10,000 budas en Hong Kong. Era el año del caballo.

Este año ni siquiera contemplé la idea de acercarme al barrio Chino porque la celebración es un obsceno despliegue de ambulantes y es todo menos china.

No obstante sin querer me regalaron un amuleto del año de la cabra y ese se lo di a quién lo tiene que tener.

Solo espero que este año pinte mejor que el anterior y creo que así será.


"La Oveja (Cabra) es una energía Yin, un símbolo de la paz, la convivencia armónica y tranquilidad. Ese es el estado de ánimo primero y fundamental de este año. Aunque hay gritos de guerra y una cuenta atrás es pronto para empezar, en su caso almanaque no me falla – La guerra se evitó y se llevarán a cabo un período de zurcido y el compromiso de asegurar la paz se mantiene. La Oveja es el símbolo de las Artes. Se refiere a veces pasiva y crianza. Asimismo, ayudará al proceso de curación con respecto a acontecimientos del pasado causadas por las personas que tienen poco respeto por la carrera o la vida misma humano. Será un año de causa común en la fe y en la creencia de que el bien prevalecerá y triunfará sobre las fuerzas que se niegan a cumplir con una forma de vida pacífica. Para aquellos que creen en la bondad, la felicidad y el éxito seguirá".



Solo recientemente aprendí a dar buenos deseos en Mandarín y con su canción tradicional.

Gonxi! Gonxi!.

Everywhere in the streets,
Every person's mouth
Speaks this word.
It is congratulations.
Congratulations, congratulations, congratulations to you
Congratulations, congratulations, congratulations to you 



The winter has come to an end.
What good news!
The warm breeze of the spring
will wake up the earth.
Congratulations, congratulations, congratulations to you
Congratulations, congratulations, congratulations to you 



The heavy snow has melted.
Soon the plum blossoms will spill out.
The endless nights have passed.
Hear the rooster's shrill crow.
Congratulations, congratulations, congratulations to you
Congratulations, congratulations, congratulations to you 



After so much difficulty,
Experiencing so much discipline,
How many hearts are looking forward
To the news of spring?
Congratulations, congratulations, congratulations to you
Congratulations, congratulations, congratulations to yo.

Friday, February 06, 2015

"No hay plazo que no se cumpla..."

Esta aparente simpleza fué una frase que escuché de un profesor de otra carrera hace años en la universidad y ni siquiera de el. Me la contó otra persona que lo conocía.

Era una historia de venganza en los años universitarios del sujeto en cuestión: Aparentemente se había peleado con un alumno de semestres arriba y aquél juró revancha. Los años corrieron y al final el tipo agraviado iba a ser sinodal en el examen de titulación del protagonista de la historia. Por supuesto que le hizo saber que no tenía la menor oportunidad de pasarlo: El plazo se había cumplido. Al final el villano no se presentó al examen por algún tipo de percance y el condenado logró salvarse.

Bueno, esta historia no es de venganza pero si de aguante.

No nací en una familia rica y terminado el segundo semestre de la carrera no pudieron seguir pagando la colegiatura completa. Recordemos que la UNAM no era opción por aquello de la huelga en esos años. Aunque tenía mi carta de aceptación.

Por fortuna existía un crédito apoyado por el banco mundial (de esto último apenas me enteré) que contra todo pronóstico me lo dieron con solo pedirlo y sin importar mi desastrozo promedio. Hoy me doy cuenta que para los negocios poco importa el promedio y si que les pagues, lo cuál resultó ser una ventaja para este obtuso alumno.

Un crédito a siete años en UDIs, la unidad mas volátil de aquellos días, pero tampoco me quedaban muchas opciones.

Nueve años eran una eternidad hace siete años, pero sin prestarle mucha atención caí en cuenta que el plazo se había cumplido y el último vínculo con la universidad había quedado saldado. Me gusta verlo como haber recuperado cada mes un pedazo de mi alma cautiva en un cientos de horcruxes.

También me enteré que el famoso programa de crédito desapareció justo el año en que yo terminé de estudiar, por falta de pago de los acreditados.

Aquel día necesitaba un testigo de lo que marcaba el último hito por romper de aquellos años. El mas adecuado para la ocasión. Y aunque aún tengo pendiente destapar una champaña en honor a que se ha complido el plazo de estos siete años, me gustaría celebrar con las palabras de Caroll:

"O frabjous day! Callooh! Callay!”
He chortled in his joy!"

Thursday, December 25, 2014

Dic 24, 2014

Ayer fui a ver la última parte de El Hobbit y entonces me di cuenta que hace 11 años fuí a ver El Retorno del Rey, la última parte del Señor de los Anillos. Aquella película quizá se convirtió en símbolo de toda una época para mi:

Mis amigos, la universidad, las ganas de celebrar la Navidad y que en mi casa a nadie le importara. Mi entendimiento de las cosas era muy diferente a como es ahora. No podía ni imaginarme como seria mi vida fuera de allí, aunque gracias a mi situación en la escuela, la perspectiva no era la mejor.

Si tuviera la oportunidad de hablar con mi yo post-adolescente: Que me diría a mi mismo?. Como les explicaría la vida en el 2014.

Y si tal cosa fuera factible, quizá me ganara la tentación de hablarle a mi yo adolescente de secundaria, de aquella época donde nos hacían ensayar la letra completa de Adeste Fideles, mi pubertad complicada, un mundo más pequeño de hace 20 años.

No podría evitar hablar de lo inevitable de hacerse viejo y las desventajas que ello conlleva, aunque no se si fuera capaz de hacerme entender que no se es joven por siempre.

Corroboraría que en efecto, el correr del tiempo siempre es cruel, que hay personas que por mas que quieras a tu lado no van a seguir contigo. Bien por falta de interés, bien por razones más turbias. No es tan evidente saber que aunque escojas a tus amigos, hace falta que ellos quieran seguir contigo.

Trataría de hacerme entender que gran parte del éxito en esta vida es un balance.

Con todo lo anterior, también me mostraría que no todo lo que brilla es oro, ni todo el que anda errante está perdido. Me mostraría que valdría la pena vivir bajo mis principios y mis reglas. Aún cuando muchas veces me haya sentido solo y completamente absurdo.

Me diría que todo lo que me gustaría tener y hacer a mi edad lo he conseguido. Y que las metidas de pata aunque duelan, si aprendes de ellas son una gran oportunidad de aprender cosas.

Hay una máxima no escrita que dice que nunca nunca puedes volver en el tiempo, lo hecho hecho está. Pero en este caso, solo en este único caso puedo hablarme a mi mismo, el del "futuro" para su conciencia ya pasada. Lo mejor es que se que pensarían y dirían mis yo de otras épocas: se regocijarían y no se rendirían.

Y volviéndolo a pensar después de repasar esto, creo que no seria necesario tal viaje en el tiempo porque en el fondo siempre he sabido a donde apuntar mi brújula. No se casi nunca el porque, pero si a donde.

Otro 24 mas y se que soy afortunado. 

Tuesday, December 09, 2014

Hyperborei

Hoy me acordé de hiperboria y me gustaría estar por allá otra vez: Wn el norte lejano, solitario e inhóspito.



A propósito de un poema de Píndaro que encontré sin querer sobre los hiperborei (el cuál me fué imposible encontrar en español o latín):

"...neither by ship nor on foot would you find
the marvellous road to the assembly of the Hyperboreans...
...Never the Muse is absent
from their ways: lyres clash and flutes cry
and everywhere maiden choruses whirling.
Neither disease nor bitter old age is mixed
in their sacred blood; far from labor and battle they live..."

Wednesday, December 03, 2014

Los Juegos Mecánicos de Marte



Hace poco ví una película sobre un robot enfermero y sus compañeros superhéroes. Aparte de que me gustó mucho, me hizo recordar como imaginaba el futuro de niño-adolescente: Tantas cosas que me hubiera gustado que existieran y que no existían, pero que ahora son una realidad. Como los bluetooth, el internet móvil, monederos en los celulares, libros digitales y hasta patinetas voladoras como la de Marty McFly.

De las ideas del futuro de las muchas películas o libros quizá la mas inquietantes sean las de Ray Bradbury. Alguien me prestó “El hombre ilustrado” hace ya muchos años en la escuela y aunque su visión en aquellos días me pareció mucho muy anticuada y de los años cincuentas, con los años creo que es facinante por los dilemas existenciales que se presentan aquí en la segunda década del siglo XXI.

No mandamos  a los negros a marte, pero las pugnas por una sociedad igualitaria y el rechazo al racismo siguen pasando aquí en la tierra.  No existirá una súper ciudad futurística en Cydonia con problemas de sustentabilidad, pero si que hay rascacielos gigantes en Asia que se tragan todo a su paso. Ni hay exiliados literarios en la luna que esperan una nueva época de caos, pero es cierto que seguimos oscilando entre épocas lúcidas y oscurantistas. 

Pensándolo bien creo que hace ya unos buenos años que vivimos en el “futuro” y aunque veo con cierta envidia a quienes nacieron con todos estos recursos, también me siento afortunado al haber sido testigo de semejante revolución. No creo que sería la misma persona que soy hoy si hubiera nacido en la era del internet, ni creo que esta generación sea peor porque no sepan escribir o estén sobre saturados de información. 

Es un engaño común que la generación anterior cree que la nueva está al borde de la destrucción, no pienso que sea así. Mas bien me inclino a pensar que son gente diferente con capacidades y discapacidades diferentes.

Por supuesto se puede ver el futuro tan negro como se quiera: Hoy en día el sentido común parece ser un recurso escaso. Gente de Europa va a medio oriente a pelear por instaurar un estado donde gobierne la sharia, grupos armados por África y Asia central satanizan la educación occidental. De mi país prefiero no hablar, cada día me conmociona mas la estupidez de la gente en la calle y su pseudo-activismo de escritorio en las redes sociales.

Y sin embargo me deslumbran mas las maravillas que ha traído este nuevo siglo:  Las fronteras del conocimiento se han expandido como nunca antes en la historia, el entendimiento del ser humano ha llegado a donde nunca antes se había pensado, con suerte pronto habrá vuelos espaciales comerciales. La tecnología y las redes sociales con todo han probado ser una poderosa arma democratizadora capaz de sacudir gobiernos (hablo concretamente de la primavera árabe y de las protestas en Hong Kong). 

Hace muchos años le pregunté a una persona que creía que hubiera pensado Henry Ford si viera el mundo repleto de autos en el que vivimos hoy. Me contestó que probablemente se hubiera espantado y arrepentido de lo que hizo.  Aquello me dejó pensando y al final, creo que no lo se hubiera arrepentido. Creo que como buen inventor y emprendedor hubiera seguido adelante.

Esa también es mi postura, la humanidad avanza con cosas buenas y malas pero al final cada quién escoge con que cosas quedarse. A mi siempre me fascinó la comprensión entendida del universo o mejor llamado , ciencia. A cierta edad escogí estudiar una ciencia porque por mucho que me gusten las letras, el arte, la historia y el drama mundial, al final del día son cosas que se pueden adquirir por esfuerzo cardinal y están limitadas al mundo de los hombres, al hormiguero donde vivimos al que llamamos Tierra. Mas el tipo de entendimiento que proporciona la ciencia, solo para aquél que sabe ver y escuchar es algo que solo se puede adquirir por un esfuerzo sacramental y que lleva a una comprensión del universo mas allá del hormiguero, la cuál nos hace levantar la vista hacia lo que hay mas allá del mundo de los hombres.

Así pues, ojalá me toque ver muchas cosas del “futuro” y seguir montado en mi juegos mecánicos de marte.

Friday, October 31, 2014

Sueños hay que torcidos son

Soñé que estaba en Buenos Aires disfrutando de un helado día de invierno por Recoleta, hasta que caí en cuenta que el invierno era boreal y no austral y mi hermoso frío de invierno se convertía en un horrible día de verano.

Ya ni modo...

Saturday, September 13, 2014

La luz de las farolas

Es cálida y bonita, es la de Washington. Aquí brilla no sólo el Capitolio o el monumento a Washington o las farolas en las calles: Brilla la ciudad por si misma. 


No pensaba venir en estos momentos, pero ya que se conjuntaron los astros esto resultó ser un gran descubrimiento.

Creo que la estrategia de tomar un vuelo a donde caiga e irme sigue dando resultado.

Si pudiera, rentaba un auto y me largaba a los bosques de Virginia tan espesos y misteriosos. Visitaría Nueva Inglaterra y enfilaría a Seattle pasando por Illinois.

Wednesday, September 10, 2014

Vámonos a Washington

Eso me recuerda a mi Receta para una Vaca Astral hace ya algunos ayeres.

http://thecatspaw077.blogspot.mx/2006/10/receta-para-una-vaca-astral.html?m=1

Pero igual vámonos a D.C.


Monday, September 08, 2014

El Diablo en la botella

En el mítico año 2000, el primer fin del mundo que nunca pasó. En el último año de mi preparatoria no sabía que hacer con mi vida, no sabía que estudiar, no sabía cual iba a ser esa profesión a la que le consagraría mi existencia.

Aunque hay unas pocas cosas que sí sabía: Sabía que me fastidiaba mi escuela por aburrida, porque nunca enseñaban nada interesante ni nada emocionante. Todas las cosas que aprendí que valían la pena venían de los libros y las revistas (incluso las esotéricas).

Intuía que siendo una escuela católica era muy cerrada, me fastidiaba que casi todo el alumnado fuera una gran familia que aparentaba felicidad cuando no era así.

Me sentía raro cuando no tenía nadie con quién hablar de cosas fuera de lo cotidiano, a excepción de mi amigo Leo: un rockstar wannabe igual de inconforme y con quien podía dar rienda suelta a las múltiples críticas con humor sardónico. Recordándolo con los años, creo que aprendí algo de el: Sabía de un mundo mas allá de la escuela y tenía otro tipo de intereses que no concebía antes.

También sabía otra cosa: Aquellos chicos que eran mis compañeros, les auguraba una vida de gris mediocridad, no sabía porque pero algo en ese lugar no estaba bien.

Con los años y los comparadores de otras escuelas descubrí que realmente la raíz del problema: Se enfocaban a enseñar lo básico y crear "honrados ciudadanos". Lo último que enseñaban era a pensar y a tener ambiciones en la vida.

Como sea que fuere, se acabaron aquellos días y contra todo pronóstico entré a estudiar la carrera que tenía menos probabilidades de acabar, en el lugar donde era mas improbable estudiar. Allí empezó una de las cosas mas complicadas para mí en este mundo: iniciarla, continuarla y acabarla.

Cuando reprobé y me bajaron de año fué una etapa de crisis, fué mi primer gran fracaso. Yo, que nunca había tenido que estudiar (salvo por las matemáticas), yo que podía con todo estaba a un paso de ser expulsado. Me dejó mi novia, me quedé en el limbo.

Fue entonces que aprendí dos grandes lecciones:  Todo gran fracaso, toda gran adversidad si sabes aprender de ella se puede volver algo positivo en tu vida. Aprendí inglés, algo de francés, me puse a leer y empecé a vagar por la ciudad, caminando interminables kilómetros que con los años me dieron la confianza para ponerme a correr.

Y la segunda: Nunca aceptes un "No" como respuestas y no dejes que nadie decida que va a ser de tu vida, excepto tu mismo (ya me cansé de citar a William Henley). Porque deben saber que mi jefe de carrera me dijo que no tenía talento y que mejor desertara.

Eventualmente acabé aquella etapa con otra gran crisis, pues mi mundo conocido acabó allí también y llegó el trabajo, con mas fracasos y frustración que todo lo anterior. Hasta que a base de intentarlo y agarrar las mañas básicas, no solo logré ser bueno. Logré ser el mejor y subir profesionalmente bastante mas de lo que imaginé.

Y llegaron mis 30 años y con ellos otra crisis.

Monday, September 01, 2014

El diablo con sombrero

Hoy no pongo en duda el proverbio de que "mas sabe el diablo por viejo que por diablo". Si hay algo que me han enseñado estos años es eso.

Pero no quiero ser un sacrílego, podría vivir cien vidas y seguiría congeniando con Sócrates, sin embargo le añadiría una línea mas: "Yo solo sé que no sé nada, pero sé un poco mas que ayer".

Y no me refiero a acumular montañas de datos en apariencia inútiles (que también tiene su arte y su mérito). Me refiero a entender y disfrutar este único pedazo de existencia que tenemos sobre la tierra. Si hay un afterparty no lo sé, ni jamás podré saberlo, pero estoy convencido que hay que aprovechar el tiempo que tenemos ahorita.

En estos años de crisis he pensado en que he hecho y que ha faltado: Sé que mi cuerpo no aguanta lo que antes, se que tengo una cana y que en un futuro tendré mas, que tengo menos pelo, que necesito lentes, que mis amigos se están apartando para hacer su vida, que mi trabajo se volvió monótono, que se volvió a truncar mi oportunidad de irme a Australia y que tuve un fracaso laboral estrepitoso parte por mi apatía, parte por circunstancias adversas.

Como diría Shakespeare: "Alas, poor Yorick! I knew him, Horatio: a fellow of infinite jest, of most excellent fancy".

Y sin embargo, dos pequeños accidentes hace unos días me ha recordado que todo en esta vida, también tiene su lado B.

Mientras cenaba llegaron dos estudiantes de derecho, un adjunto y una alumna. Platicando de su mundo de la facultad, de sus aspiraciones y de lo excepcionales que eran. De su cita saqué en claro dos cosas: La primera es que el quería acostarse con ella y la segunda es que ella quería obtener un favor de el. Todo aderezado con mil máscaras, con apariencias, con dicursos de temple impecables pero pobres de fondo. Y me sentí bien.

El segundo sucedió el viernes que fuí a mi antigua alma mater a recoger la última pieza de mi alma que tenían retenida en prenda por mi crédito escolar (no la pude recuperar por cierto, pero volveré en unos días).

Fué entonces que me crucé con un grupo de alumnos; quizá de derecho, quizá de adminsitración, quizá de alguna otra carrera por el estilo. Impecablemente trajeados, con aire de superioridad y autosfacción. Entonces me sentí excelente por primera vez desde mis treintas.

Me acordé de mi tiempo allí viendo a quienes los precedieron, igual de impecablemente vestidos, igual de superiores. ¿Y yo?, bueno; yo con mi bata sucia, mis jeans viejos, mi camisa de Thundercat desgastada, mi mochila espartana de las diezmil batallas y mi tesoro: un discman.

Ni soñar con sus flamantes trabajos elegantes y su estilo de vida. Me sentía horrorizado de tener que ser como ellos para tener un futuro decente.

Y ahora que por casualidad los vuelvo a ver me digo: Pobres inútiles!. Igual de vacíos ahora que entonces, presumiendo castillos en el aire. Así que me dí cuenta que el tiempo me ha dado la razón, he vivido bajo mis propias reglas sin tomar en cuenta lo que otros puedan decir y en verdad que ha valido la pena.

Crecí, encontré trabajo y he sido increiblemente bueno en lo que hago, he aprendido de las buenas cosas de la vida.

Son contadas las veces que he usado un traje, aunque ya no tengo nada conta ellos. Sigo usando mis jeans, mi mochila, mis gorras, sigo disfrutando enormemente caminar en lugar de usar mi auto, sigo amando la ciencia. Las hamburguesas de comida rápida sigue en mi vida. 

Pero no solo eso: sigo maravillándome de las cosas nuevas que descubro, de lo increíblemente asombroso que es estar vivo.

He hecho cosas que ni en mis mas locos sueños habría imaginado: He estado en desiertos viejísimos, escalado glaciares, pedaleado con el sol de media noche, estado en las selvas cerradas, acampado bajo un mar de estrellas, me he perdido por autopistas interminables, he visto los cerezos de japón y la ciudad que nunca duerme. 

He conocido todo tipo de gente, comido todo tipo de comida, he corrido en carreras  y espero correr un maratón, también he tenido todo tipo de problemas y sus soluciones. Me han reconocido por mi trabajo y hasta aprendí a manejar!.

"Cuando trabaje me dedicaré a conocer el mundo, comprar libros caros que no puedo comprar ahora y a ver que mas".

Pues he hecho todo eso y mas: he aprendido a nunca aceptar un "No" como respuesta y a no dejar que nadie decida que rumbo toma mi vida excepto yo. A tener paciencia y disciplina, también aprender que los fracasos no son fracasos si realmente aprendes de ellos.

Así que al final, ser "viejo" no es el fin de la historia, es el principio. No sé si el siguiente paso será en Australia, Berlín o en el servicio diplomático o si ponga una empresa. Porque lo que me propuse en su momento ya lo he cumplido y lo mejor de todo es que lo hice siendo fiel a mis convicciones, sin importar lo que los demas dijeran de mí. Sin dejar de apreciar lo que verdaderamente vale la pena en la vida.

Al menos por ahora, en lo que decido a donde apuntar mi brújula debo añadir algo a mis clichés perpétuos: Nunca dejar de leer, nunca dejar de asombrarme, nunca dejar de correr y nunca dejar de viajar, tanto de verdad como con los libros; así tenga 90 años. 

Eso me quedó claro en el ártico donde encontré a una muy venerable señora trotamundos muy entrada en la tercera edad ávida de seguir en el camino.

Mientras todo eso sucede, haré una cosa más en mi lista de pendientes. Iré a esa tienda del centro, me voy a comprar mi sombrero de copa y a ponérmelo, aunque me vea ridículo.

Si, he aprendido algunos trucos, pero creo que Sócrates sigue sin equivocarse: Yo solo sé que no sé nada, pero sé un poco mas que ayer.